Snowboard

Este año me propuse aprender un deporte nuevo y como se acercaban las navidades creí que el Snowboard podría ser divertido. Desde pequeña he admirado los deportes que se practican con una tabla como el surf, el “skate” …porque considero que debe ser muy difícil mantener el equilibrio así que quise comprobarlo por mí misma. No quería hacerlo sola ya que consideré que compartir esta experiencia con alguien sería más divertido porque de esta manera, nos podríamos complementar y ayudar, así le pregunté a mi prima carlota si quería acompañarme en esta experiencia.

Durante las vacaciones de navidad me gusta subir unos días a Andorra con mi familia para esquiar, pero este año aproveché un par de días para aprender a hacer snowboard con un profesor particular.

El dia 29 de diciembre de 2019, tuve mi primera clase junto a mi prima, llegamos a Gran Valira (las pistas de esquí) y en cuanto encontramos a la profesora nos pusimos manos a la obra. Lo primero que aprendimos fue a ponernos en la tabla de snow ya que tiene unos mecanismos muy extraños que yo desconocía completamente. Nos dirigimos a una pequeña montaña donde nos enseñó a mantenernos de pie y a frenar. Al principio de cada ejercicio nos cogía hasta que veía que lo empezábamos a dominar dejándonos hacerlo solas. Una vez tuvimos una base, subimos por primera vez a un telearrastre que nos llevó a la cima de una pequeña montaña.

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Subir el telearrastre creo que ha sido la parte más difícil de toda mi experiencia, por el hecho de que teníamos al no tener mucho control sobre la tabla, a la mínima que ponía el peso hacia adelante o hacia atrás se descontrolaba la tabla y me caía. Para evitar que se me descontrolase tenía que mantenerme muy recta e intentar no moverme por lo que estaba todo el rato en tensión y acababa agotada.

Durante el primer día aprendimos a bajar pistas con los pies en talón, es decir, mirando montaña abajo. Acabé dominándolo del todo, por lo que no me resultó demasiado difícil y conseguí no caerme en las últimas bajadas.

El día 30 de diciembre de 2019, tuve mi segunda y última clase de snow, porque al día siguiente me iba de Andorra. Empezamos la clase repasando el movimiento que habíamos aprendido el dia anterior bajando un par de pistas. En segundo lugar, aprendimos a bajar en puntas, es decir, mirando de espaldas a la bajada. Este movimiento era mucho más difícil que el anterior ya que has de estar constantemente flexionando las piernas y clavando las pintas de los dedos por lo que a la mínima que quieres descansar los pies y tus talones tocan el suelo, te caes hacia atrás.

A mitad de la clase ya casi dominábamos el movimiento por lo que la profesora decidió llevarnos a un telesilla, cosa que me aterraba, aunque sabía que el esfuerzo y la tensión del cuerpo sería mínima en comparación con el telearrastre. Una vez llegamos a la cima de la montaña nos empezó a enseñar a bajar alternando los dos movimientos que habíamos aprendido (puntas y talones), es decir, a hacer los giros con la tabla. Creo que nunca me había caído tanto en mi vida, a la mínima que intentaba hacer un giro me caía o simplemente me tiraba para no chocarme con algo.

Acabamos nuestras clases sabiendo hacer lo básico en snow y sinceramente creo que es un deporte increíble y super divertido. Estoy deseando continuar con las clases el año que viene, mejorar mi técnica, hacer bien los giros y conseguir hacer un telearrastre sin acabar agotada.

Con esta experiencia he cumplido mi objetivo de aprender un deporte nuevo y sinceramente no lo habría conseguido sin la ayuda de mi profesora y de mi prima. Todavía he de aprender muchísimo más, pero estoy muy satisfecha de mi progreso en tan poco tiempo.55FD9925-3EE3-4D6F-9F91-BC30EC7DFE1C

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